La justicia llega a todas partes
Los jueces y lo gajes de oficios a los que se enfrentan.
Los hombres y mujeres que administran justicia, se enfrentan a muchas situaciones difíciles en sus quehaceres; no solo están detrás de un escritorio, realizando audiencias o dictando sentencias; también realizan inspecciones de inventarios y avalúo, secuestros, embargos y otros menesteres propios de sus funciones como impartidores de justicia. Sin importar los contratiempos, la distancia o las clemencias del tiempo, ellos se trasladan hasta el lugar del hecho, con el fin de hacer cumplir las leyes.
Tal es el caso de la jueza municipal de Soná, Maura Flores, que muchas veces se tiene que embarcar hasta por tres horas para llegar un punto específico y luego partir a caballo o caminado para llegar al lugar de la inspección; con ella siempre viaja la portera del despacho, Lucía Robles para colaborar en todo lo necesario y realizar algunas notificaciones que por la distancia no puede realizarlas hasta que se de la oportunidad de un viaje.
En estas labores judiciales, también participan peritos y las partes involucradas, para garantizar la transparencia de las diligencias.
Inspección en Salmonete.
La jueza, Maura Flores, fue comisionada por el Juzgado Primero de Circuito Civil, para realizar una inspección de inventario y avaluó en la finca del señor Azael Duarte dentro de un Proceso Ejecutivo en la comunidad de Salmonete, corregimiento de Bahía Honda, Distrito de Soná.
Según la jueza Flores es muy importante que los jueces asistan a las inspecciones con el fin de verificar que lo señalado por las partes sean acorde a la realidad, sin importar los obstáculos que se presenten. Es por ello que de acuerdo al caso se hacen acompañar de un avaluador profesional, para que realice una descripción física del terreno y sobre todo que tome en cuenta aspectos económicos y territoriales para garantizar la estimación de un precio acorde con el mercado y justo tanto para el propietario como para posibles compradores e interesados.
Partida.
Para cumplir con esta inspección en particular, la comitiva integrada por la jueza Maura Flores, Lucía Robles, el perito Cristóbal Hidalgo, la parte actora Carlos Andrés Mejía Uribe y la joven Gloribel Morales, pasante de la licenciada Silvia Moreno, se reunieron a las tres de la mañana, en el Parque Juan Demóstenes Arosemena de Santiago, para llegar a playa Banco en el distrito de Soná y luego embarcarse hasta Bahía Honda. Para esta travesía se solicitó la asistencia de un agente de la Policía Nacional. Finalmente se trasladaron a la comunidad de Salmonete y de allí hasta Los Camarenas lugar donde se ubica la finca avaluar.
Al llegar a la comunidad de Salmonete, la jueza Maura Flores y el señor Cristóbal Hidalgo, perito avaluador, examinaron los planos, para ubicar el lugar a inspeccionar. dentro de la diligencia de inspección, se tuvo que solicitar el apoyo de un miembro de la comunidad para servir de guía por ser un lugar de difícil acceso.
Cinco horas a caballo.
Para llegar a Los Camarenas se debe montar a caballo dos horas y media (2:30) aproximadamente, ida y vuelta, cruzar varias quebradas, rastrojos, terrenos fangosos, que dificultan la movilidad de los equipos. Además de tomar media hora subiendo un cerro con terrenos muy quebrados donde los caballos no pueden continuar, lo que conlleva que la comitiva muchas veces termine la gira a pie.
De regreso.
Cuando regresan a Salmonete, la delegación tuvo esperar 2 horas hasta que la marea subiera para que la embarcación llamada la Bacana fuera a buscarlos, y los trasladara hasta playa Banco, con la satisfacción de haber cumplido con su misión.
Cabe destacar, que a pesar de los inconvenientes que implica realizar estas inspecciones judiciales, los jueces lo hacen con la finalidad de aplicar una justicia ecuánime para todas las partes involucradas.
Segundo Distrito Judicial
22 de julio de 2011
Texto y Fotos: Arisenia Rodríguez
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